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NOVIEMBRE, 2017

Familia
Violencia
Noviazgo

De acuerdo con estadísticas del INEGI, en promedio 7 mujeres han sido asesinadas diariamente en la República Mexicana desde 2014; la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) informó a finales de 2015 que el 47% de mujeres en México ha vivido algún tipo de violencia por parte de sus parejas.

Recientemente, los resultados presentados por el Proyecto “Violencia contra las Mujeres y Niñas: Monitoreo de medios de comunicación en Veracruz” notificaron que tan solo del 1° de enero al 30 de abril en Veracruz se registraron 46 asesinatos
de mujeres, 74 niñas y mujeres se encontraban en situación de desaparecidas y había reportados 193 casos de diferentes tipos de violencia contra este sector de la población.

Estos casos tienen su origen en la desigualdad de género y muchos de ellos se producen presentando señales aunque en ocasiones casi imperceptibles debido a lo naturalizada que está la violencia en la sociedad y que frecuentemente culminan en manifestaciones física, psicológica, sexual en ocasiones irreparables.

Para poder adentrarnos el tema que concierne a cómo las familias pueden ser una red de apoyo con un papel fundamental al momento de prevenir o detectar la violencia de género en el noviazgo, es necesario que clarifiquemos los términos género y violencia de género.

“Las familias pueden ser una red de apoyo con un papel fundamental al momento de prevenir la violencia de género en el noviazgo”

Psic. Claudia D. Solana

Psic. Claudia D. Solana

Presidenta en ICAAPS A.C.

¿Qué es “Género” y “Violencia de Género”?

El género son todas esas costumbres, modos e imperativos sociales y culturales que nos sitúan como hombres o mujeres dando como resultado lo femenino o lo masculino: Ropa, juguetes, colores, actitudes y atributos, profesiones, aromas, roles,
es decir, la suma de valores, actitudes, papeles, prácticas o características culturales que cambian a lo largo del tiempo y  efinen cómo debería ser un hombre o una mujer. El género refleja y perpetúa las relaciones particulares de poder entre el hombre y la mujer generando desigualdad.

A muchas personas les puede resultar difícil comprender esto, y se puede llegar a pensar que se victimiza y privilegia a las mujeres, sin embargo, necesitamos ponernos las gafas violetas y aprender a mirar con perspectiva de género, para poder entender por qué muchas veces cuando joven o un hombre vive violencia en su relación de pareja, esta violencia no puede considerarse de género.

De acuerdo con la Ley de acceso de las mujeres a una vida libre de violencia para el Estado de Veracruz, en el Capítulo II,  artículo 8, la violencia de género es “Cualquier acción u omisión basada en el género que les cause a las mujeres de cualquier edad daño o sufrimiento psicológico, físico, patrimonial, económico, sexual o la muerte tanto en el ámbito privado como en el público y que se expresa en amenazas, agravios, maltrato, lesiones y daños asociados a la exclusión, la subordinación, la discriminación y la explotación de las mujeres y que es consubstancial a la opresión de género en todas sus modalidades afectando sus derechos humanos”.

“Necesitamos ponernos las gafas violetas y aprender a mirar con perspectiva de género”

En este contexto de desigualdad estructural entre hombres y mujeres es importante destacar que la violencia adquiere un significado diferente para los dos, mientras los hombres a lo largo de su vida aprenden que haciendo uso de las distintas formas de violencia pueden someter y mantener su posición de poder, por el contrario, las mujeres no pueden cambiar esto ni usando la violencia, al contrario, mediante la violencia pueden ser sometidas.

En este sentido, a través del trabajo directo con mujeres que he realizado en ICAAPS A.C. durante casi dos años y cinco años de trabajo con adolescentes he logrado identificar algunas acciones que puede emprender la familia para prevenir la violencia en pareja, sin embargo, es importante para mí resaltar y puntualizar, que cuando un hombre ejerce violencia contra su pareja la decisión de violentar fue suya, no de ella ni de la familia, necesitamos reconocer que en ocasiones las familias pueden hacer un gran trabajo de prevención, las mujeres saber muy bien cómo detectar y alejarse de la situación de violencia y sin embargo habrá alguien, en la mayoría de ocasiones un hombre con quien mantenía una relación sentimental que decide violentarla psicológica, física o sexualmente y no podemos justificar estos actos culpabilizando y revictimizando a las mujeres, recordemos que en nuestro país 7 mujeres son asesinadas diariamente, la mayoría de ellas a manos de una persona con quien mantenían una relación.

A continuación te comparto algunos de estas acciones, que he traducido a sugerencias para la familia, sabiendo que seguramente podrás complementar esta información con tu experiencia personal o profesional o en todo caso, compartirla en tu círculo cercano:

Favorece una crianza libre de mitos sobre la sexualidad y estereotipos de género

Por ejemplo, prohibirle a tu hija tener novio hasta que sea mayor de edad sólo funciona si le explicas los motivos y le enseñas cómo vivir una relación sentimental basada en el buentrato, de lo contrario lo único que podrías lograr es que tenga novio a escondidas y no sienta la confianza de decirte si algo le sucede; por otra parte, las mujeres en México tienen su primera  relación sexual alrededor de los 16 años y la mayoría de ellas sin preservativo o algún otro método antifecundativo, Juzgar a las mujeres por su vida sexual repercute en su autoestima y autoconcepto, en lugar de esto podríamos enseñar cómo cuidar su cuerpo, aprender a tomar decisiones sobre su vida sexual y saber sobre consentimiento ¡no es no!; finalmente, enseñar a las jóvenes que deberían “buscar un novio aunque sea feo pero con dinero” “que la lleve al cine” o “que tenga carro” lleva oculto el mensaje de que ella necesita un hombre que le dé todo esto pues ella no es capaz de conseguirlo por su cuenta.

Conoce a la pareja de tu hija (su personalidad, hábitos, actividades, con qué tipo de personas se relaciona)

Con frecuencia nos encontramos con casos en los que la familia no conoce ni siquiera superficialmente a la pareja o amistades de sus hijas, pues se han habituado a ideas como “ya son jóvenes y saben lo que hacen”, o “en su vida yo no me meto” o volviendo al punto 1 “ella no tiene novio porque no le doy permiso”, esto fortalece el poder que tiene una persona violenta sobre ella, es más fácil poner en duda o minimizar el argumento de ella cuando otras personas de la familia o  amistades no le conocen y sobre todo, la ausencia de contacto con la familia le hace creer que ella no cuenta con personas que la apoyen.

“La ausencia de contacto con la familia hace creer que ella no cuenta con personas que la apoyen”

Conoce el tipo de relación que tiene tu hija

Cuando los y las jóvenes tienen una relación que disfrutan es fácil notarlo, se sienten a gusto, pueden contar a sus amistades o su familia lo que hace con él o ella, sus rutinas son similares a cuando no tenía pareja aunque probablemente dedique un poco más de tiempo a su relación, sale con sus amistades con o sin que su pareja le acompañe, sin embargo, hay ocasiones en las que esto no es así; hay algunas preguntas que deberías hacerte para saber si algo anda mal, tu hija ¿llora frecuentemente después de verlo o hablar con él?, ¿discuten ocasionalmente?, ¿ha dejado de hacer cosas que antes hacía?, ¿se ha alejado de sus amistades?, ¿oculta ciertas cosas a su pareja, por ejemplo: te ha pedido en varias ocasiones que no  comentes cosas o mientas delante de su pareja para que no se moleste?, ¿se muestra irritable? Si respondiste sí a alguna de ellas, es un foco rojo al que debes prestar atención.

Hazle saber a tu hija cuenta con tu apoyo incondicional

Muchas mujeres que viven violencia en el noviazgo se aislan afectivamente de sus familias y amistades que tanto ella como el violentador pueden pensar que está sola y que no cuenta con redes de apoyo. Muestra interés por lo que pasa con la relación de tu hija (sin parecer que te entrometes o quieres controlar su relación) si ella aún es menor de edad lo más adecuado es que platiquen, escuches su punto de vista y posteriormente platiques con ambos y si es necesario apóyales a encontrar soluciones al conflicto.

 

Enseña a tu hija que hacerse daño en pareja no es normal

No es algo que todas las parejas viven y es necesario llegar a acuerdos, establecer límites y respetarlos, esa es la base del buentrato, sobre todo, en casa.

 

Conoce el ciclo de violencia en pareja

Esto te permitirá detectar si tu hija está viviendo una situación parecida.

Si deseas recibir más información sobre este tema, si vives o conoces una situación como esta, contáctanos, podemos orientarte:

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